Su opinión de ¿la última temporada?


Pablo Campos. Cadena SER León

LA PERMANENCIA COMO MAL MENOR


Detrás de la no clasificación de Baloncesto León para el play-off hay varios factores de análisis. En primer lugar, las lesiones que han perseguido a una plantilla ya de por sí corta. Rocchia, Bernabé, Calvo…Durante casi media liga León no ha dispuesto de su pareja de bases y ha tenido a uno de sus puntales a medio gas. Si a ello unimos el pésimo inicio del campeonato y la falta de poderío interior, la permanencia no es baladí.

Un equipo limitado, unos jugadores en desventaja física y una plantilla sin cobrar. ¿Se puede pedir algo más? Del mal el menos. Que León haya llegado a las últimas jornadas con la categoría asegurada y con opciones, aunque mínimas, de alcanzar el play-off no merece una crítica.

Cuestión diferente es el juego que ha mostrado un equipo marcado por una irregularidad que el cuerpo técnico ha sido incapaz de corregir. El atrevido estilo ha mezclado grandes momentos (triunfos ante el Menorca o en Melilla) con muchos minutos para el sonrojo propio. Desde la primera jornada, paliza en Logroño, hasta las últimas, derrotas ante Clínicas y Mallorca, el equipo no ha tenido una filosofía defensiva acorde a lo que esta liga demanda. A ello ha contribuido la APTITUD defensiva del grupo, con pocos especialistas, y la ACTITUD de la mayoría.

De Grado no logró que su mensaje calara. Sus plegarias en cada tiempo muerto cayeron en saco roto. La respuesta fue un equipo de brazos caídos. En La Palma, en Palencia, en Tenerife, en Navarra...también en el Palacio ante Mallorca, Tarragona, Breogán… Aún están en la memoria los duros parciales encajados que precedieron a contundentes derrotas.

Y es que el cupo de milagros parece haberse agotado. La apuesta por la pareja Mortellaro y Durley tenía su riesgo y el tiempo confirmó los peores augurios. El esfuerzo del italo-americano y el talento del “rookie” se han quedado cortos. El guión exigía más. Sus prestaciones físicas han permitido a los pivots rivales dominar los aros a su antojo, condicionando la defensa, el rebote y, por consiguiente, el inicio de un contraataque veloz. Cierto es que Mortellaro ha dado una lección de profesionalismo y dejará un buen recuerdo en el club, mientras que Durley, que asombró en las primeras jornadas, se dejó llevar y terminó siendo una traba para el técnico que no supo como sacarle provecho.

El rendimiento notable de Quezada y Julio González, los mejores, fue suficiente para que el equipo saliera a flote cuando el play-out acechaba como una amenaza real. Dos sostenes de lujo para un equipo que se va de vacaciones con muchas dudas por resolver

¿Y AHORA QUÉ?

Se abre el periodo más delicado en la historia de Baloncesto León cuya economía ha tocado fondo. Su deuda ronda el millón de euros, el Ayuntamiento no cumple con sus obligaciones y la capacidad para generar nuevos recursos es nula. La consecuencia es un futuro incierto. El verano será nuevamente largo, pero la amenaza de la desaparición es real y fundada. Los jugadores meditan denunciar los impagos como paso previo a ejecutar el aval que el club tiene depositado en la Federación Española. No todos están por la labor, aunque no les quedará más remedio. Si la ejecución va adelante, sería la puntilla. Al mismo tiempo, el Ayuntamiento, en su faceta de máximo accionista, busca salidas: ¿concurso de acreedores?, ¿participar en una categoría inferior? Las ilusiones son de muchos, pero la solución está en manos de unos pocos.


Carlos García. Más baloncesto radio.

FINALIZA LA TEMPORADA COMIENZA LA LUCHA POR LA SALVACIÓN


Finaliza la temporada para Baloncesto León, y es tiempo para pensar en el futuro y ganar una batalla totalmente distinta, la batalla de los despachos.

Baloncesto León ha finalizado en la 14 posición, la peor clasificación de su historia, sin playoff; ni la afición, ni dirigentes, ni muchos jugadores están acostumbrados a que el Baloncesto finalice antes de llegar a Mayo. Ha sido una temporada de rachas, momentos de buen juego y otros momentos para olvidar, y quizá esa falta de regularidad es la que nos ha privado a todos de la emoción de los playoffs.

Pese a todo este año se han superado muchas dificultades, se ha exprimido la plantilla al máximo de sus posibilidades. Curiosamente una de las mejores rachas fue en un momento de gran adversidad: lesión del “capi” Juanjo Bernabé a la que posteriormente se sumaría la de Jorge Calvo. Momento en que salió el carácter de este equipo, hemos visto a un Javi de Grado más experimentando y que en ciertos momentos ha sido capaz de sacar el carácter necesario para que sus jugadores supieran reponerse de los malos momentos, y quizá sea una de las claves de ese gran momento de juego y resultados que vivió nuestro equipo.

La recta final nos hizo vivir un punto de inflexión en la derrota en Palencia, momento en el que de nuevo el equipo se unió para intentar ganar las seis finales que quedaban para disputar el playoff, luchando hasta el final, aunque esta vez sin llegar al objetivo.

Ahora toca luchar por conseguir la continuidad de la entidad, para poder seguir disfrutando de baloncesto la próxima temporada. Los gritos de “León León” de gran parte de la afición en el último partido en casa ante Clínicas Rincón demuestran que la gente no quiere que esto muera, ha quedado claro que León es una ciudad de BALONCESTO.