Baloncesto León, algo más que un sentimiento. El quinteto histórico.


23 de Julio de 2012

Con el fin del Baloncesto León tal y como lo entendíamos hasta ahora se acaba una época. Más de 30 años en los que se saborearon éxitos europeos y se sufrieron decepciones en modo de descensos. El Baloncesto León ha tenido numerosas nomenclaturas y cambios de colores en función del patrocinador, pero en nuestras retinas siempre quedará el amarillo y verde aceitero del Elosúa y el rojo sangre que se ha vestido bajo el paraguas de Caja España, Grupo Begar o Climalia.

En estos 30 y pocos años de historia, un gran número de jugadores han pasado por el Palacio de los Deportes defendiendo los colores de Baloncesto León. Algunos han sido rápidamente olvidados y otros, o bien porque su brillo ha sido imborrable o porque han sentido esta camiseta como propia y se han establecido en nuestra ciudad, permanecerán para siempre en el Olimpo del deporte leonés.

Antes de establecer un personalísimo quinteto de basket-ficción, me gustaría dar una breve pincelada a la historia de Baloncesto León. Nacido a comienzos de los 80, un club formado por gente de esta tierra anotaba sus primeras canastas en los 80. A lo largo de esa década de casettes y ropa extravagante, el conjunto leonés fue subiendo de categorías poco a poco, desde la 3ª División hasta una 1ª División B. Siempre se seguía la misma pauta: ascenso, consolidación, coqueteo con una nueva subida de categoría y salto a una división superior. Un proceso ni muy lento ni muy rápido pero tremendamente seguro que a principios de los 90 hizo que León tuviera un equipo en la Liga ACB gracias, en gran medida, a un joven Gustavo Aranzana, un nombre que siempre permanecerá unido a la historia de este club. De esta época cabe destacar al primer gran jugador de Baloncesto León, Essie Hollis, que jugó en León en dos temporadas (86-87 y87-88) tras un breve paso por los Pistons y haber jugado a un excelente nivel tanto en Italia como en la Primera División española (Askatuak, Granollers y Caja Álava-Baskonia)






Con Aranzana llegó el asentamiento del conjunto en la máxima categoría del baloncesto español. Con Elosúa como un patrocinador que ponía el dinero necesario para formar un bloque competitivo y con Ramón Fernández en los despachos, gestionando brillantemente unos recursos muy inferiores a los de los grandes pero suficientes para poder competir en igualdad de condiciones con los aspirantes a lograr uno de los últimos puestos de Play Off. A comienzos de los 90 en León jugaban grandes jugadores como Xavi Fernández, Alberto Angulo, Reggie Johnson, Harper Williams… Esta fue, sin duda, la mejor época del club. Todavía recuerdo a Óscar Yebra saltando en un fondo, entre la multitud, entre cánticos de “Sí, sí, sí, Europa ya está aquí” celebrando la última clasificación para la Copa Korac en 1997.

Con un presupuesto cada vez más reducidos y constantes cambios de jugadores, el periodo entre 1997 y 2000 estuvo gobernado por dos hombres desde el banquillo. Edu Torres y José Luis Oliete. Precisamente fue con el técnico zaragozano con el que el equipo conoció una realidad hasta entonces nunca vista: el descenso. Con la nueva categoría volvió un histórico, Roberto Herreras, que se hizo cargo del banquillo durante dos temporadas. Tras él, Quino Salvo, Ángel Jareño y nuevamente Gustavo Aranzana, con el que se volvió de nuevo a la ACB tras seis años de intentos fallidos.

Pero con el ascenso a la máxima categoría en 2007 no se repitió la fórmula que tanto éxito había dado. Desde el inicio la preparación del conjunto indicaba que las cosas no pintaban bien. La no renovación de la estrella del equipo (Paolo Quinteros) por desavenencias con el representante fue la primera de varias charlotadas. Danny Strong, Nacho Yañez o, sobre todo, Carles Marco fueron unas grandes decepciones. La temporada fue para olvidar y, atraco ante Estudiantes en Madrid mediante, el descenso era una realidad que se aceptó demasiado pronto.

Desde esa temporada, la situación de Baloncesto León empezó a ir cuesta abajo. Los recursos cada vez eran más limitados y la penosa situación del propietario del club (el Ayuntamiento) arrastraba a las arcas del club. Con Javi De Grado en el banquillo no se reverdecieron épocas pasadas y cada temporada finalizaba con una nueva decepción. Cada vez menos camisetas rojas poblaban las gradas del Palacio y, esta última temporada, finalizó con la no clasificación (por vez primera) para la postemporada. Y por si eso fuera poco, las dificultades que venían ahogando al club consiguieron lo que se venía evitando desde el verano de 2010: Baloncesto León SAD no sacaría ningún equipo en competición FEB e iniciaba un proceso concursal para intentar saldar una deuda de 2,5 millones.

Con esta revisión no pretendo sino recordar un pasado que fue brillante. Volver con una sonrisa a jugadores que levantaron al público de sus asientos con sus vuelos hacia al aro o sus lanzamientos de tres puntos. Porque el Baloncesto León ha sido, desde su fundación en 1980, un equipo de León, en el que los leoneses nos hemos sentido representados. Garra, lucha, suplían el (en ocasiones) menor talento que los rivales. Aquí tenéis un personal quinteto, que por experiencias propias u oídas, considero que representa fielmente lo que ha sido el Baloncesto León.

Base: Juanjo Bernabé. Es, sin lugar a dudas, el mayor referente de la última década. Nunca un mal gesto, nunca un paso atrás. Un organizador de juego cerebral y veterano con la ilusión de un juvenil. Bernabé nació en Alicante en 1975 y, tras pasar por Toro y Plasencia, tuvo su primera experiencia en la Liga LEB en el Breogán. En 2005 llegó a Baloncesto León y desde entonces no se ha movido de la capital del antiguo reino. Promediando cifras en torno a los 6-7 puntos y 4 asistencias, Bernabé consiguió situarse como el jugador de Baloncesto León con más minutos desde que se comenzaron a contabilizar (1990). Por su buen rendimiento durante tantos años, Juanjo Bernabé merece el puesto de base en este quinteto histórico de Baloncesto León.





Escolta: Xavi Fernández. Llegó a un León en Primera División B en el año 1989 tras su paso por las canteras de L’Hospitalet, Joventut y dos equipos catalanes de la Primera B: Caixa Sabadell y Metro Santa Coloma. En su primer año firmó el ascenso y durante las 4 temporadas que jugó en ACB con Baloncesto León fue el líder indiscutible de un equipo que consiguió asentarse rápidamente en la zona cómoda de la tabla. En sus años ACB portando la camiseta de Elosúa y Elmar promedió 17 puntos por partido, lo que le valió para, entre otros logros, jugar los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 con el combinado nacional. Xavi Fernández es el mejor jugador que ha pasado por el Baloncesto León y como tal, merece su inclusión en este quinteto.





Alero: Essie Hollis. Podría haber elegido a Xavi Crespo, Óscar Yebra o cualquiera de los muchos anotadores que pasaron por el Palacio. Pero Hollis es la primera gran leyenda de Baloncesto León. Tras jugar en la pequeña universidad de St. Bonaventure y ser elegido en la posición número 44 del Draft de 1977 por los New Orleans Jazz, Hollis decidió cruzar el charco y firmar por el Askatuak de San Sebastián, donde promedió 39 puntos por partido. Después probó en los Pistons, donde jugó 25 partidos teniendo un papel meramente testimonial. Europa fue su destino. Italia (Pallacanestro Chieti y Levole Mestre) y España (Granollers, Caja Álava, Mallorca y Hospitalet) disfrutaron con él. Pero lo que nos interesa fue su etapa en León. Dos temporadas (1986-87 y 1987-88) en las que su potencia, su buena muñeca y su tremendo corazón hicieron que todavía sea considerado un mito a orillas del Bernesga. El Helicóptero se aprovechaba de su tremendo físico (1,98) para alcanzar cifras reboteadoras solo al alcance de los pívots más rocosos. A León no llegó con la exuberancia de sus primeros partidos en San Sebastián en el 77. Con 32 años, Hollis seguía siendo determinante pero su cabeza tenía tanta importancia como su físico. Pese a ello, sus exhibiciones anotadoras estaban a la orden del día y no era raro el día que sobrepasaba los 30 puntos. Por cosas como esta Essie Hollis permanece en la memoria colectiva del aficionado al baloncesto leonés, aunque sea demasiado joven para haberle visto jugar.





Ala-Pívot. Harper Williams. En la temporada 1993-94 el Baloncesto León comenzaba a asentarse en la zona noble de la ACB. Jugaba la Copa Korac y era un rival respetado. Bastante culpa de esta situación la tenían los interiores, generalmente americanos recién salidos de las universidades, fichados por el buen trabajo de ojeo de la secretaría técnica. Uno de estos americanos fue Harper Williams, que en su primera temporada en León, con 22 años, promedió 19 puntos y 8,5 rebotes por partido. Con dos metros pelados, Williams fue fichado por equipos de mayor importancia, como Estudiantes, Manresa (donde ganó una Copa), Limoges (campeón de Liga, Copa y Korac en el 2000) o Gran Canaria. Entre medias, Williams tuvo otro paso por Baloncesto León, en las temporadas 97-98 y 98-99. En sus tres años en León promedió 16,7 puntos y 8 rebotes por encuentro. Por eso Harper Williams entra en este quinteto tan subjetivo por delante de mitos como Corny Thompson.

Pívot: Reggie Johnson. Un pívot veterano, con experiencia NBA (donde ganó un anillo con los Sixers) y Europea (estuvo varios años, con grandes éxitos en Joventut, donde obtuvo una Copa y una Korac) que llegó a León en el momento justo, con 34 años y todas las batallas habidas y por haber. En la primera de sus 4 temporadas, Johnson (2,06) se fue hasta los 17 puntos y 9,5 rebotes, para un total de 21,8 de valoración. Reggie jugó enteras las temporadas 91-92, la 92-93 y la 93-94, mientras que en la 94-95 llegó en febrero para sustituir a Carlus Groves. En total, sus números no dejan lugar a dudas. Entre PlayOffs y temporada regular, Reggie Johnson jugó 118 partidos, en los que anotó 1738 puntos (14,7 de media) y capturó 962 rebotes (8,15 por partido), unas cifras que le permiten entrar en el mejor quinteto de la historia de Baloncesto León.

Sexto hombre. Normalmente, en los quintetos de fantasía que realizo en mi blog de NBA.es suelo incluir a un jugador en el banquillo. Pero en los más de 30 años de historia nos hemos encontrado con tan buenos jugadores, que la lista debería ser un poco más amplia.

Martín Ferrer. Jugador formado en la cantera del Madrid y una cesión de tres años al Guadalajara, jugó durante tres temporadas de manera muy secundaria en el primer equipo, con el que conquistó una Liga y una Euroliga. Tras su paso por el club más laureado del baloncesto español, Martín Ferrer se enroló en las filas de Baloncesto León en la temporada 1996-97, donde, desde el banquillo, jugó a muy buen nivel. La importancia en Baloncesto León de Martín Ferrer es que desoyó cantos de sirenas, rechazó otras ofertas. Descendió con el equipo. Y siempre estuvo aquí. Martín Ferrer no nació en León, sino en Palma de Mallorca. Pero es tan leonés como el que más. Durante 10 temporadas Martín Ferrer defendió los colores de este club. Pero tras su retirada en 2006, permaneció ligado al baloncesto leonés, como jugador en el CB San Andrés y como empleado de Baloncesto León.

Julio González. El junior de Oro jugó en las cuatro primeras temporadas del León en la LEB. En la última de estas, la 2003-2004, Julio promedió 10 puntos por partidos. Se fue a los Barrios, donde jugó tres temporadas, tras las cuales firmó con el Tenerife, donde pasó otras tres temporadas hasta su vuelta a León. Julio siempre ha sido un jugador imparable en la penetración. Solo su mal lanzamiento le ha impedido jugar a un mayor nivel. Entre sus dos etapas, Julio González ha defendido la elástica leonesa en seis temporadas, lo que le convierten en un referente para la afición.






A estos nombres cabe mencionar una lista de los jugadores de todas las épocas que han dejado su impronta, como Willy Villar, Nacho y Roberto Herreras, Sanguino, Kazanowsky, Capetillo, Joe Wallace, Cherokee Rhone, Raymond Brown, Mario García, Corney Thompson, José Lasa, Paolo Quinteros, Ben Coleman, Byron ‘Animal’ Houston, Tuky Bulfoni, Rick Hughes, Lamont Barnes, Ugonna Onyekwe, Óscar Yebra y un gran número de estrellas que a buen seguro vendrán a vuestra mente tras leer este artículo.

PD. Gracias a los compañeros de Basketleon.com por permitirme recordar a los mejores jugadores del que siempre será mi Equipo.

PD2. Para cualquier cosa, estoy a vuestra disposición en mi cuenta de twitter @alfonsoslozano.

Fuentes

ACB.com
FEB.es
Baloncestoleon.com
Basketcyl.com
Solobasket.com